El primero de estos espacios nace con la eclosión de la vida del vestíbulo de acceso. Tiene planta cuadrada y centrada y en su entorno se organizan las dos primeras plantas, de carácter administrativo y de gestión.
En la tercera planta se vuelve a reproducir un nuevo espacio de encuentro; desconvencionalizado foyer acristalado, orientado a norte, decididamente volcado al exterior y referido al patio interior.
La imponente imagen del edificio acaba por establecer sus propias leyes urbanas. Cubo de imponente presencia, evocadora geometría pitagórica, sobriedad de silenciosa y monumental belleza, sugerida por la ausencia de carácter y referencias del entorno arquitectónico y urbanístico.